Una alternativa rica y saludable para desayunar.

Siempre se ha dicho que el desayuno es la comida más importante del día y que es importante no irse de casa sin haber comido nada por la mañana. Resulta curioso que Aitor Sánchez (divulgador de nutrición), en su libro “Mi dieta cojea”, dice que esto es un mito y que hay que hacer lo que el cuerpo nos pide al levantarnos. Despertar por la mañana, después de haber estado más de 8 horas sin comer, y desayunar un super bol de cereales, es uno de nuestros placeres favoritos (acompañado de un rico café, por supuesto). En el post de hoy os enseñaremos nuestros trucos e ideas para un desayuno saludable. Porque un desayuno rico, no tiene porqué ser sinónimo de cereales azucarados o bollería industrial. Además, que ya sabemos lo perjudicial que son estos para nuestra salud (ejémplo1,ejemplo2) . Existen otras muchas maneras de desayunar de una forma más saludable, sin perder el placer de un sabor delicioso para las primeras horas del día. Los boles de avena, y otros cereales no procesados, son una alternativa más saludable a los cereales azucarados . El tiempo extra que hay que dedicar es mínimo comparado con los beneficios de este “tasteful” desayuno.

Aquí os explicamos cómo hacemos nuestro desayuno (existen muchas otras maneras de hacerlo, pero esta es la que nosotros utilizamos).

  1. Para empezar, solemos utilizar leche de soja (también utilizamos otras leches vegetales o de vaca, depende del día), a veces diluida en un poco en agua, a veces también añadiendo yogur (preferiblemente el más básico de todos, y sin azúcar mucho mejor). Como podéis ver, las posibilidades son infinitas, así que al gusto del consumidor.
  2. A esto añadimos semillas. Podemos mezclar semillas de chía con semillas de amapola, pero seguro  que puede estar rico con cualquier otro tipo de semillas, de lino, por ejemplo.
  3. Después añadimos la avena. Ponemos copos de avena muy finos (los más básicos), llamados salvado de avena, pero con cualquier otro tipo de avena, queda muy bien también.
  4. Solemos añadir algún tipo de fruto seco, como nueces, anacardos, almendras, semillas de girasol, (siempre lo más natural posible, sin sal, ni aditivos).
  5. Como toque final solemos echar canela y miel. Pero también podéis añadir otro endulzante (preferiblemente natural). Una idea para los más atrevidos es elaborar la denominada “leche dorada”. Es una mezcla de especias: cardamomo, canela, pimienta negra molida, jengibre, y miel. Por muy raro que suene, está riquísimo!
  6. A Esti le gusta preparar esto la noche anterior y meterlo en la nevera para que las semillas y la avena se mezcle con la leche y generen una pasta espesa.
  7. Al final de todo, añadimos fruta variada. Cortamos diferentes tipo de fruta y lo añadimos en el bol, mezclándolo todo. Si decides hacerlo la noche anterior, mejor añadir la fruta la mañana al levantarse.


Nos parece un desayuno super sencillo (si! habéis leído bien! A pesar de que parece que es muy elaborado, una vez empiezas a hacerlo y lo incluyes en tu rutina es muy fácil). Es muy sencillo de transportar, lo que lo hace ideal  y cómodo de llevar al trabajo o a clase (para todos los que andamos con prisas por la mañana). Además, las semillas de chía y la avena consiguen mantenerte saciado durante un buen rato, hasta la hora del almuerzo. La avena disminuye el colesterol, regula los procesos digestivos y nos aporta importantes cantidades de fibra. Entre los beneficios de las semillas de chía se encuentra la gran cantidad de vitaminas y minerales ayudando a bajar de peso, controlar los antojos, te ayudan a mantenerte hidratado y aumentan la masa muscular  Los frutos secos nos dan la energía necesaria para afrontar el día y aportan grasas de muy buena calidad, mientras, la fruta nos ayuda a mantener los niveles de glucosa en orden, obteniendo azúcar de forma natural, sin ser refinada ni añadida.


Anuncios

Ensalada de lentejas para el verano

Este verano, para combatir los días más calurosos improvisé esta ensalada. Es un plato rápido y sencillo de hacer que puede ser muy útil para llevar a la playa. También es muy cómodo para llevar en un tupper a la universidad o al trabajo. Para esta receta sana y nutritiva necesitamos los siguientes ingredientes:

captura-de-pantalla-2016-10-02-a-las-12-20-31

El método de preparación es muy rápido. Primero de todo hay que elegir si comprar las lentejas ya hervidas en botes de conservas o hacerlas en casa. A mi me gusta cocinar con los ingredientes más naturales posibles, pero es verdad que comprándolas ya preparadas es mucho más rápido. Una alternativa sana, es comprar las lentejas ecológicas y mirar los ingredientes, que suelen llevar solo las lentejas, agua y sal, sin conservantes ni aditivos. También es verdad que son bastante más caras que las normales. Aquí, al gusto del consumidor.

Una vez lavadas las lentejas o escurridas (en función de la opción elegida), empezamos a cortar la verdura. Siempre empiezo por la cebolla. Me gusta cortarla muy pequeña y poquita para que después no nos quede ese gusto desagradable. Después cortamos las demás verduras en trozos pequeños, incluido las espinacas. Me gusta más cortarlas en lugar de añadirlas enteras.

img_0460

Cuando tenemos todo cortado en el cuenco, añadimos un poquito de sal (muy poco, no me gusta cocinar con mucha sal), pimienta molida, comino, cilantro fresco cortado, aceite y lima. Todo esto lo removemos hasta que quede todo bien mezclado. Et voilà! Comida lista para servir.

Es una plato muy nutritivo y energético gracias a las lentejas, gran fuente de hierro, fibra (favorece el tránsito intestinal), vitaminas B entre otros. Además, contiene un aminoácido esencial llamado fenilalanina que contribuye a mejorar el estado de ánimo. La zanahoria y el tomate hacen una función importante protegiendo la piel del sol veraniego, como explica Esti en su entrada. Mientras que las espinacas evitan problemas en los ojos y actúan como antiinflamatorio, entre otros beneficios.